Revisión del artículo Effects of group experience and information distribution on collaborative learning.

Universidad Del Pacífico
Maestría en Educación Tecnología e Innovación
Aprendizaje Colaborativo Apoyado en Computadores
Noviembre 17,2020

Revisión del artículo Effects of group experience and information distribution on collaborative learning.

      De acuerdo a Slavin (2014 como se citó en Zambrano et al., 2019) el aprendizaje colaborativo es el proceso en que los estudiantes interactúan en pequeños grupos para aprender. A diferencia del aprendizaje cooperativo, sus estrategias derivan más bien de premisas que suponen que el conocimiento es un constructo social. Los miembros de grupo deben compartir responsabilidades y autoridad (Panitz, 1999 como se citó en Zambrano et al., 2019) entre otras características. Debido a que no existen realmente resultados conclusivos respecto al aprendizaje colaborativo y a que se han encontrado tanto beneficios como factores negativos (ej: social loafing, sucker effect), varios investigadores proponen preparar a los estudiantes para aprender colaborativamente.

Aunque existen datos que apoyan este supuesto, también hay limitaciones entre las que los autores mencionan la falta de atención a factores que influyen en la calidad de las interacciones y la permanencia de los efectos. Es en este punto donde entra la Teoría de la Carga Cognitiva para intentar comprender como la complejidad de la tarea afecta el rendimiento y esfuerzo mental del aprendizaje colaborativo. Esta teoría nos dice que la adquisición de conocimiento de dominio especifico depende de la limitación de la memoria de trabajo y hace referencia a la intensidad de la carga que tiene esta al realizar las actividades cognitivas. En el caso del aprendizaje en grupo, existiría carga cognitiva asociada a la comunicación y coordinación a más de la intrínseca a la tarea. En lo que respecta a la preparación previa, la literatura existente sugiere que puede ser beneficiosa y puede ayudar a crear modelos mentales compartidos, pero no necesariamente puede aplicarse las distintas tareas y formas empleadas en el aprendizaje colaborativo.

Zambrano et al. (2019) realizaron un estudio en una institución fiscal de Quito donde se contó con 240 participantes (59 mujeres y 181 hombres) con una edad promedio de 15.58 años. Las tareas a realizar se enfocaron en el área de matemáticas. Los participantes se distribuyeron aleatoriamente, la mitad de los participantes trabajaron en triadas durante las 4 fases, la otra mitad trabajó individualmente en la fase de preparación. El estudio se llevó a cabo en 4 fases, preparación, aprendizaje, prueba de retención a corto plazo, prueba de retención diferida. Los autores plantearon las siguientes hipótesis:

Grupos con experiencia enfocarían sus recursos cognitivos en mejores actividades transaccionales, incrementando las pruebas en los tests (H1) y reduciendo la carga cognitiva lo que llevaría a un incremento en la eficiencia (H2) en comparación con los grupos sin experiencia.

Una menor densidad de la información debe reducir la carga cognitiva ya que los estudiantes requieren menos actividades transaccionales entre ellos lo que llevaría a puntajes mayores en los tests (H3) y una carga cognitiva menor con mayor eficiencia (H4) en comparación con una mayor densidad de información.

Para una tarea con una alta densidad de información, la experiencia colaborativa previa permitirá a los grupos incrementar el puntaje en los tests (H5) y reducir la carga cognitiva generando una mayor eficiencia (H6) en comparación a los grupos sin experiencia.

En tareas con una baja densidad de información, la ventaja de tener experiencia colaborativa previa es redundante lo que lleva a una reducción de la diferencia con puntajes similares en los tests (H7) y una reducción en la diferencia de la eficiencia (H8).

Los resultados obtenidos confirmaron una mejora en la puntuación de los tests al existir experiencia colaborativa previa (H1) aunque en el caso de la carga cognitiva fueron los grupos sin experiencia previa quienes reportaron menor carga cognitiva. En el caso de las hipótesis 3 y 4, los resultados parecen apoyarlas, pero únicamente en un corto plazo. Para las Hipótesis 5 y 6, no hubo resultados respecto al desempeño, sin embargo, hubo una mayor eficiencia lo que parece sugerir que los beneficios no siempre son inmediatamente observables. Los resultados apoyan las Hipótesis 7 y 8 pues no hay diferencias significativas entre ambas condiciones.

Esto implica que, a la hora de generar tareas de aprendizaje colaborativo, debemos tener en cuenta su complejidad, la cantidad de información y la experiencia de colaboración que tienen nuestros estudiantes. A más de esto, el docente debe tener en cuenta si la tarea amerita o no una preparación previa para la colaboración.

Referencias

Zambrano, J., Kirschner, F., Sweller, J., & Kirschner, P. A. (2019). Effects of group experience and information distribution on collaborative learning. Instructional Science, 47(5), 531–550. https://doi.org/10.1007/s11251-019-09495-0

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